Un refugio sencillo para desconectar y compartir lo esencial
Una habitación privada con capacidad para 4 personas, pensada para quienes valoran la autenticidad de lo simple. Aquí no hay televisión ni lujos, pero sí camas con historia, paredes que han escuchado mil anécdotas, y un silencio que solo se rompe con alguna risa en el pasillo.
Las literas (0,70 × 1,90 m) están equipadas con almohada y manta nórdica, y a cada huésped le entregamos un pequeño kit higiénico (protector de colchón y funda de almohada). Lo demás lo pones tú: tu saco de dormir, tus ganas de parar el ritmo, tus conversaciones sin prisa.
Los baños son compartidos, como lo es buena parte de la experiencia. Hay dos en la misma planta: uno con dos duchas y otro más pequeño, ambos funcionales, sin complicaciones. Aquí la rutina es otra: lavarse la cara al volver del monte, cruzarte con alguien que también viene con barro en las botas.
Esta habitación puede ser solo para ti, aunque vengas solo. No la compartes con nadie. Solo compartes lo que tú quieras: una sobremesa larga, una historia en voz baja, o una mirada cómplice al calor de un desayuno temprano.
🧺 ¿No traes tu saco de dormir? Puedes solicitar ropa de cama completa (sábana bajera, funda para manta y toalla) como extra, al finalizar la reserva.
Esta habitación, es de uso privado. Ya vengas solo, en pareja o con tus hijos, no compartes el espacio con otros huéspedes. Lo que aquí se comparte es la experiencia: conversaciones de pasillo, el olor a pan tostado por la mañana, el silencio que deja una jornada en la montaña y... Los baños!!
Servicios
Ubicación
Calle Mediodía, 1 - Villanúa








